
– J. Tollifson – espiritualidadpamplona-irunea.org
«Siempre he admirado a esos músicos que aparentemente se sentaron en la cubierta del Titanic y tocaron música mientras el barco se hundía. Quizás eso es lo que estoy haciendo: crear mi propio tipo de música mientras el barco se hunde. Y quizás este barco milagrosamente se enderece, ¿quién sabe? Y, por supuesto, nada dura para siempre. Pase lo que pase, me encuentro dedicada a algo intangible pero palpable que está aquí mismo: Quietud. Presencia. Amor. La Luz Asombrosa. Solo esto.
Este momento ordinario: una taza de café, la brisa de la mañana, el olor a lluvia, el sonido del tráfico, la maravilla de simplemente estar viva, sin saber qué es esto ni por qué estamos aquí, pero simplemente siendo todo este espectáculo asombroso y a veces aterrador, bailando la danza particular que a cada una de nosotras nos mueven a bailar por fuerzas incomprensibles».