El pasado 19 de noviembre se entregaron los Premios Alandar 2025 a Ivone Gebara, los periodistas gazatíes y los sindicatos de inquilinas e inquilinos. Pepa Torres recogió el de la teóloga brasileña, dedicándole unas palabras que ofrecemos por su interés, así como el vídeo con el que Ivone agradece el premio.
Es para mí una gran alegría recoger el Premio Alandar otorgado a la teóloga feminista brasileña Ivone Gebara. Ivone es una de nuestras matriarcas más insignes en la Teología feminista.
Ivone maestra, Ivone hermana, Ivone compañera de sueños y luchas en una Iglesia liberada del patriarcado, del sexismo, del racismo, del clasismo, del colonialismo, que seguramente no veremos, pero que seguimos y seguiremos anhelando con toda nuestra esperanza y compromiso sororal hasta que la igualdad y la eco-justicia sean costumbre.
Ivone más allá de la Iglesia y sobre todo, como diría Mary Daly, Mas allá de Dios padre e incluso más allá de las religiones y del cristianismo.
El feminismo cristiano y las teólogas españolas no seríamos hoy quienes somos sin habernos nutrido y sostenido con el pensamiento siempre emancipador y crítico de Ivone.
Desde aquella primera traducción al castellano de Teología a ritmo de mujer (1995), que fue para muchas de nosotras un alumbramiento que nos llevó a de-construir y reconstruir con la hermenéutica de la sospecha una teología desde la experiencia y los cuerpos de las mujeres, pasando por las publicaciones que intentamos conseguir a través de nuestras amigas de Abya Yala como Levántate y anda. Algunos aspectos del caminar de la mujer en América Latina (México 1990), pasando por obras que por fin nos iban llegando ya traducidas al castellano como Intuiciones ecofeministas. Ensayo para repensar el conocimiento y la religión (2000) o El rostro oculto del mal. Una teología desde la experiencia de las mujeres (2002). Un libro éste, por cierto, absolutamente rompedor, que nace de un silencio impuesto por el Dicasterio de la Doctrina de la fe, pero que Ivone, con su sabiduría y resistencia, transforma en silencio creativo y fecundo, y del que emerge una maravillosa antropología teológica feminista que tan liberadora nos ha resultado a miles de mujeres en todos los continentes.
El feminismo cristiano y las teólogas españolas no seríamos hoy quienes somos sin habernos nutrido y sostenido con el pensamiento siempre emancipador y crítico de Ivone
En el 2000 el feminismo cristiano y la Teología feminista española tuvimos el inmenso privilegio de conocer personalmente a Ivone, invitada al Jubileo de las Mujeres, organizado por la Red de mujeres y Teología de todo el Estado. Escucharla nos llenó de vigor e inquietud porque empezamos a entender sin ninguna ingenuidad, de su mano, el precio que tiene salirse de las jaulas y los marcos preestablecidos para las mujeres. Pero como siempre, Ivone continuó animándonos con su vida y su pensamiento indómito, no a la repetición o a los cambios superficiales, sino a lo inédito. Algo que entendimos mucho mejor cuando nuestras compañeras de Uruguay nos hicieron llegar su maravilloso libro Las aguas de mi pozo. Reflexiones sobre experiencias de libertad (2006).
Ivone continuó animándonos con su vida y su pensamiento indómito, no a la repetición o a los cambios superficiales, sino a lo inédito
La vida de Ivone y su Teología es testigo del tiempo que nos ha tocado vivir, con sus momentos luminosos y oscuros, tiempos de encanto y desencanto, de optimismos y pesimismos eclesiales e históricos, revoluciones fracasadas o violentamente abortadas, que desnudan la fe y la purifican, que nos remiten a lo esencial, y que, como ella señala, nos empujan a vivir y hacer Teología más de lo efímero que de lo eterno, más que desde lo puro, que no existe, desde la epistemología de la mezcla.
En el año 2018 los colectivos feministas cristianos pudimos tenerla de nuevo entre nosotras en un evento que marcó un antes y un después en nuestros grupos y en muchas teólogas: el XXII Encuentro de Mujeres y Teología: Salto vital (Zaragoza). Nuevamente de la mano del pensamiento de Ivone fuimos invitadas a salir de nuestras zonas de confort y a dejarnos cuestionar y abrazar las aportaciones de los nuevos feminismos, feminismos postcoloniales, feminismos comunitarios, feminismos interseccionales, etc. Su experiencia sabia y serena nos acompañó en aquel encuentro como una llamada insistente a un nuevo re-nacimiento del que emergió tiempo después la Revuelta de Mujeres en la Iglesia-Alcem la Veu.
En ese tránsito, con su libro Ensayo de antropología filosófica (2020), nos invitó de nuevo y sigue haciéndolo a “mezclar conceptos y plantar desconceptos”, a pensar y cambiar lo que nos impide ser libres y creadoras de nosotras mismas, desde un abordaje feminista crítico, como una matriz fecunda que nos urge a sentir y pensar el mundo desde una perspectiva interconectada y plural, y hacer de esta tierra el cuerpo sano y bello de todas/os nosotras/os.
“Seguir más allá, en la indomable pasión de hacer que la vida corra a borbotones, de preparar la tierra para que nazca de sus entrañas, la justicia, acoger las gotas de rocío como regalos de amor en la fragilidad de la existencia”
Muchas gracias, Ivone, querida hermana, maestra, cómplice, teóloga.
Termino con unas palabras que le tomo prestadas: “Hay mucho camino que caminar a través de las sendas abiertas, y un camino de estos no se abre solo ni lo hace sola una mujer. Tiene que ser muchas para ajustar los pasos, dialogar, ver de dónde viene la luz (…) expresar la ternura (…) agradecer la tierra, el sol (…) el cielo estrellado (…) Seguir más allá, en la indomable pasión de hacer que la vida corra a borbotones, de preparar la tierra para que nazca de sus entrañas, la justicia, acoger las gotas de rocío como regalos de amor en la fragilidad de la existencia. Y seguir adelante como eternas aprendizas”. Levántate y anda: algunos aspectos del caminar de la mujer en América Latina. (Dabar, 1995).
Gracias, compañera, hermana caminanta.
