Polarizad@s: a patadas contra el Evangelio de los pobres

Jesus Bastante

Jesus Bstante. religiondigital.org

Las víctimas, solo ellas (todas ellas, también las de los abusos, denostadas durante años), tienen la verdad en sus manos. La verdad de un Jesús que vino a traer la paz, el amor y la libertad a los más desfavorecidos. Aquellos que lloran escondidos de la maldad del ICE, o de los patriotas de bolsillo. Polarizados: a patadas contra el Evangelio de los pobres

“Estamos tan polarizados que no nos damos cuenta”. El clamor de Liliana, la hija de una de las víctimas de la tragedia de Adamuz, resonó en toda España el pasado jueves. La dignidad de las víctimas, su deseo de saber toda la verdad, y hacerlo desde la serenidad, desde la paz y, muchas, desde la fe, nos ofrece una lección que TODOS haríamos muy bien en no olvidar. Desde las lágrimas y el dolor, pero también desde la esperanza, ese es el mensaje. Ante un mundo que se rompe a pedazos, en mitad de discurso del odio y amenazas, de mentiras y traiciones, una necesaria llamada a la paz, y al sosiego.

Vivimos un tiempo de guerra, de odio, de mentiras, de polarización. Vivimos un tiempo en el que el Dios Trump pasa por encima de los derechos de millones de personas, tratados como animales por el mero hecho de nacer en otro lugar. Nada más contrario al Evangelio de Jesús que los cristianos deberíamos seguir. Esta semana, España ha aprobado una regularización extraordinaria de migrantes, gracias en buena medida a la gestión de toda la sociedad civil, y primordialmente, de la Iglesia. Cáritas, Confer, la Conferencia Episcopal, decenas de ONG de inspiración cristiana unidas en una sola voz, la de la acogida. Mientras, los de siempre, los mismos que hacen de una sola cruz LA CRUZ, los mismos que no dudan en mentir, traicionar, filtrar, los que se saltan los mínimos fundamentos de la ética por lograr sus intereses, acusan a los obispos de traidores por avalar esta histórica medida. Algunos, incluso, proponen retirar la X de la casilla de la Renta por este apoyo. Vivir para ver…

Asistimos, también, a la que seguramente será la última semana de las ex monjas cismáticas en BeloradoEl 10 de febrero, a las 9,30 horas, serán desalojadas, si no se van antes. Pero el vodevil está lejos de terminar. Aún les quedan Orduña y Derio, en un carrusel histriónico que parece no tener fin. Belorado que, no lo olvidemos, es un síntoma de algo que sucede en nuestra Iglesia, y que tiene otros reflejos en congregaciones que crecieron como la espuma, y que hoy están vendiendo sus propiedades; en movimientos de gran impulso cuyos líderes están cuestionados por abuso espiritual; la pastoral de impacto, los ‘chutes de Dios’, que suelen dejar muchas almas rotas y tiradas por el camino.

Todo: filtraciones, mentiras, falsas lecturas de la Biblia, vender a Dios por un puñado de dólares o de cargos en un futuro gobierno, proceden de la misma herida, la de la polarización

Y es que todo: filtraciones, mentiras, falsas lecturas de la Biblia, vender a Dios por un puñado de dólares o de cargos en un futuro gobierno, proceden de la misma herida. Esa misma herida, la de la polarización, que nos pusieron negro sobre blanco las víctimas. Porque ellas, y solo ellas (todas ellas, también las de los abusos, denostadas durante años), tienen la verdad en sus manos. La verdad de un Jesús que vino a traer la paz, el amor y la libertad a los más desfavorecidos. Aquellos que lloran escondidos de la maldad del ICE, o de los patriotas de bolsillo. Polarizados: a patadas contra el Evangelio de los pobres.

Deja un comentario