La desigualdad: la dura lucha de las investigadoras contra el cáncer en España. Maialen Ferreira

maria-caffarel-veronica-torrano-aseica_ediima20191010_0960_4
De izquierda a derecha, las tres primeras, María Caffarel, Verónica Torrano y Marisol Soengas; la séptima María Mayan, en las jornadas organizadas por ASEICA mujer

“Vamos a tardar más de 100 años en cerrar la brecha de género”, asegura Marisol Soengas, investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas al recordar que ninguna mujer ha recibido el Nobel en ciencia este año

“Los hombres no sienten que exista un problema de desigualdad en la ciencia, no son conscientes de esas cifras. Debemos trabajar juntos”, apunta María Caffarel, investigadora en cáncer de mama en IIS Biodonostia

“Hay estudios que indican que tenemos un 20% menos de probabilidades de conseguir un proyecto, de publicar un artículo de acto impacto, por el mero hecho de ser mujer”, señala María Mayán,  investigadora, jefa de grupo en INIBIC

 

María Mayán, Marisol Soengas, María Caffarel, Verónica Torrano y Joana López forman parte del 60% de las mujeres científicas que se dedican a la investigación en cáncer en España. A pesar de que la mayoría de los investigadores son mujeres, tan solo dos de cada diez puestos de alta responsabilidad en la investigación en cáncer están liderados por ellas.

Estas cinco investigadoras han participado este jueves 10 de octubre en Bilbao en el encuentro ‘Desde la formación al liderazgo’, que ha reunido a destacadas mujeres del ámbito de la ciencia, la oncología, la docencia o la divulgación de todo el país. Tras sus intervenciones eldiarionorte.es ha charlado con ellas con el objetivo de conocer su punto de vista y sus experiencias personales acerca de la discriminación de la mujer en la ciencia, así como de las razones por las que esta situación sigue ocurriendo.

“Durante la carrera investigadora, tanto hombres como mujeres nos encontramos con obstáculos, pero a medida que vamos avanzando, está claro que las mujeres nos enfrentamos a obstáculos distintos, obstáculos extra. Uno de ellos es la maternidad, pero no es el único, también está la presión social. Tenemos que dotar a las mujeres y también a los hombres, que optan a puestos de liderazgo de herramientas para que ese techo de cristal se rompa”, ha señalado Verónica Torrano, investigadora Ramón y Cajal y líder de grupo en la Universidad del País Vasco.

Y es que, a pesar de que el número de mujeres en la ciencia no para de aumentar, pasando del 37% al 54% entre el año 2000 y el 2016, un informe publicado por ASEICA, la Asociación Española de Investigación sobre Cáncer ha revelado que hay menos del 25% de mujeres en puestos de responsabilidad. A nivel clínico, más del 50% de los colegiados médicos son mujeres, pero menos del 8% llega a puestos de liderazgo, gerencias y decanatos.

“Los hombres no sienten que exista un problema de desigualdad en la ciencia”

Para María Mayán, las razones por las que las mujeres se quedan por el camino a lo largo de la carrera científica, o que, directamente, no aspiran a ella, pueden originarse en la educación de los niños y niñas. Esta investigadora, jefa de grupo en el Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (INIBIC), ha señalado que a las niñas se les educa en el cuidado, mientras que a los niños en la genialidad. “Algo que comienza con detalles tan simples como regalarle un robot a un niño y un bebé a una niña. En ese momento estamos generando prejuicios y estereotipos que incrementan nuestra barrera. Hay estudios que indican que tenemos un 20% menos de probabilidades de conseguir un proyecto, de publicar un artículo de acto impacto, por el mero hecho de ser mujer”, ha incidido.

Por su parte, María Caffarel, investigadora en cáncer de mama que lleva una línea de inflamación y cáncer en el Instituto de Investigación Sanitaria Biodonostia, ha destacado la importancia de los hombres en la lucha contra el techo de cristal y la desigualdad en la ciencia. Caffarel ha lamentado, que a pesar de estar invitados a las jornadas, que han estado organizadas el un grupo de trabajo ASEICA Mujer, que trata de visibilizar el talento y los éxitos de las investigadoras que trabajan en cáncer, muchos de sus colegas hombres no han acudido al evento, ya que “no sienten suya esta lucha”.

“El papel de los hombres a la hora de acabar con ese techo de cristal es fundamental. En esta conferencia, por ejemplo, no es que no se haya invitado a hombres, es que no se han apuntado. Los hombres no sienten que exista un problema de desigualdad en la ciencia, no son conscientes de esas cifras. Mi llamada es de invitar a los hombres y mujeres a que trabajemos juntos”, ha explicado a este diario.

20 ganadoras Nobel en 117 años

Acerca de la reciente noticia publicada en este diario sobre que en los Nobel 2019 en ciencia 9 hombres han sido premiados y ninguna mujer, Marisol Soengas, investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, ha señalado que “a pesar de que sea cierto de que todos los hombres que han recibido el premio Nobel hayan sido merecedores de él, la poca representatividad de las mujeres -20 mujeres ganadoras del premio en 117 años- no se corresponde con el número de mujeres en ciencia, ni con la relevancia de las mujeres en el campo científico. Vamos a tardar más de 100 años en cerrar la brecha de género”.

“Hay muchas personas que argumentan que haya tan pocas ganadoras de los Premios Nobel en ciencia diciendo que es porque reconocen la carrera científica de muchos años cuando solo eran hombres, esto ya no es así. Hay Premios Nobel que se están dando a reconocimientos muy recientes y ya estamos todos al mismo nivel en cuanto a predoctoral y estudiante. Con lo cual pensamos que tanto los premios como los puestos de liderazgo deberían representar esa realidad”, ha apuntado María Caffarel.

Otro de los aspectos discriminatorios que han querido destacar durante las jornadas, es el de la discriminación de las mujeres científicas por edad y la dificultad que tienen de alcanzar puestos de alto grado a edades tempranas. A pesar de que el 71% de los médicos menores de 35 años son mujeres, la edad a la que una mujer llega a los puestos de responsabilidad ronda los 50 años. Joana López, de 29 años, es médica, tiene un máster en biología molecular y está esperando una beca para seguir su carrera investigadora realizando un doctorado. Ha asegurado que la carrera científica de una persona tiene mucho que ver con el liderazgo que tenga el grupo de investigación al que pertenece. La mentora de López es Caffarel y, según esta joven científica, “las mujeres no tienen por qué ser mejores líderes, pero es cierto que son más empáticas, más persuasivas para que los alumnos sigan el mejor camino”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s