Massimo Faggioli: “El trumpismo se ha infiltrado en la Iglesia católica de Estados Unidos”

Entrevista con el teólogo e historiador, autor de ‘Biden y el catolicismo en Estados Unidos’

Jesus Bastante. religion digital

Es uno de los mayores conocedores del ‘alma religiosa’ de Estados Unidos, y uno de los intelectuales católicos que más y mejor han subrayado los peligros del trumpismo y su relación con los sectores más ultraconservadores (si no sedevacantistas) de la Iglesia USA, y las razones de sus ataques contra el Papa Francisco. El próximo 20 de enero, coincidiendo con la toma de posesión del nuevo presidente de EE.UU., Massimo Faggioli publica (por el momento en inglés e italiano) ‘Biden y el catolicismo en Estados Unidos’.

Hablamos con él en exclusiva del ‘efecto Trump’, del apoyo de medios ultracatólicos al asalto al Capitolio y cómo la elección de Biden podrá cambiar las relaciones EEUU-Vaticano. También, de qué supone la elección de quien será el segundo católico en convertirse en presidente de la nación más poderosa del planeta.

– ¿Qué supone la elección de Joe Biden para los católicos EEUU? Es el primer presidente católico en la historia después de JFK

En los primeros doscientos treinta años de su historia, la gran mayoría de los presidentes de EE.UU. eran miembros de iglesias cristianas no católicas: Episcopal, Presbiteriana, Metodista, Bautista. Biden pasa a formar parte de la historia de un grupo religioso particular de América, el de una iglesia juzgada durante mucho tiempo ajena y hostil al proyecto americano. No sólo es el segundo católico elegido después de Kennedy (1961-1963), sino también el cuarto en presentarse a las elecciones (Al Smith en 1928 y John Kerry en 2004), para ocupar el cargo político, pero también moral y religioso, que es la presidencia americana en un momento de transición delicado tanto para la nación como para la iglesia.  Biden ha hecho de la fe católica una parte central de su campaña, sin dejar dudas de dónde están sus raíces y qué lo sostiene.

– ¿Por qué tantas críticas al líder demócratas por parte de un sector del catolicismo USA?

El tema central de las críticas es el aborto, ya que Biden está a favor del aborto legal, pero recientemente también han surgido nuevos temas sobre la libertad religiosa y los derechos de los homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexuales. Los obispos americanos tenían grandes esperanzas en Trump y al final salen no sólo derrotados sino severamente dañados en su autoridad, habiendo ganado muy poco con esta presidencia. Del régimen fascista de Mussolini, la iglesia y el papado obtuvieron, a un gran costo (pagado en gran parte por otros), algunos logros, como el Concordato y la resolución de la “Cuestión Romana”. En cambio, la iglesia estadounidense no obtuvo nada de Trump, excepto un puñado de jueces del Tribunal Supremo que han dejado claro que la derogación de la legalización del aborto no se logrará por medios legales.

– ¿Tendrían que pedir perdón algunos jerarcas cristianos (católicos y protestantes) por su apoyo, hasta el final, a las políticas de Donald Trump?

Por más doloroso que sea admitir que esa insurrección violenta tuvo a los católicos en las filas de los insurgentes. No sólo eso: también hubo el intento de dar una justificación moral a ese asalto por parte de los medios de comunicación católicos (más o menos independientes) de los Estados Unidos como EWTN, Church Militant, y Life Site News. El trumpismo se ha infiltrado en la Iglesia Católica y ha podido disfrutar, desde 2015, del apoyo de miembros del clero (incluidos algunos obispos), políticos e intelectuales católicos que no han ocultado sus simpatías por un personaje que prometió una protección especial a la Iglesia frente al poder político.

– ¿Hubo ‘razones de fe’ tras el asalto al Capitolio?

El movimiento que apoya a Trump da voz a resentimientos de varios tipos: económicos para un país en declive en el mundo donde Estados Unidos ya no es la única potencia; culturales para la creciente separación entre las zonas urbanas y suburbanas por un lado y las zonas rurales y desindustrializadas por el otro; religiosos para la lucha sin trabas entre las almas religiosas y secularistas. Pero también hay -y este es el nuevo factor desde 2008- un resentimiento étnico y racial que sale de los márgenes y entra en la corriente principal. La retórica triunfal de la “elección robada” no es más que el rechazo de un resultado electoral determinado por el hecho de que las minorías afroamericanas y latinas votaron abrumadoramente y en gran medida por Biden. Los intentos de los republicanos (desde hace una década) de frustrar el derecho de voto de las minorías han fracasado, al menos en las elecciones de 2020. Los discursos sobre la identidad racial y la religión están totalmente entrelazados en los Estados Unidos.

-¿Cómo serán las relaciones EEUU-Vaticano con Biden?

Creo que las relaciones serán buenas porque tanto el Papa como Biden son dos líderes en un momento de dificultades políticas y culturales en las dos comunidades que representan. El Vaticano quería poner fin a la presidencia de Trump, que ha sido un reto muy serio para la estabilidad del Sistema Internacional. Pero quienquiera que sea el Papa y el presidente de los Estados Unidos, siempre ha habido importantes diferencias entre el Vaticano y los Estados Unidos a nivel de política internacional que surgirán con el tiempo.

– Parte de la Iglesia USA, ¿está detrás de los ataques a Francisco o es solo una cosa de Viganò y Steve Bannon? 

Viganò y Steve Bannon son sólo la punta del iceberg: hay un catolicismo tradicionalista y de golpe de estado para el que tanto Biden como Francisco son los enemigos. No es sólo una cuestión de identidad política, sino también eclesial y teológica. Los que ahora se oponen a Biden son los mismos que intentaron que el Papa renunciara en 2018: para dejar claro que estos católicos no juegan con las reglas ni en la política ni en la Iglesia.

-Algunos eclesiásticos y líderes de grupos ultraconservadores están llegando a decir que no darán la comunión a Biden por su postura sobre el aborto…

La elección de Biden podría finalmente poner fin a las “guerras culturales”. El de la comunión es algo que ya hemos visto en el pasado: la cuestión del aborto es un asunto moral serio, sobre el que la iglesia debe hacerse oír, pero no recurriendo a la “guerra de las huestes” que al final sólo perjudica a la iglesia.

Edición italiana del libro de Faggioli

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